lunes, julio 06, 2009

FLORENTINO AMPLIA EL BERNABEU

El aforo del Santiago Bernabéu, salvo error, omisión o, quizá, ampliación supersónica, es de 75.000 asientos. Esta noche, en un acto de masas como no se recuerda, el Real Madrid ha presentado a la joya de la corona, Cristiano Ronaldo. Bien. Vale. Felicidades para los que lo quisieran y tal y cual pascual. Pero, curioso no deja de ser por no decir otra cosa, las cifras de asistencia que se han dado al acto no rebajan la cifra de 80.000 personas. O, llegando al paroxismo, el diario Marca, el más leído del país, se descuelga anunciando que allí, en las gradas, había congregadas ¡90.000 personas! Y todo eso teniendo en cuenta que las imágenes ofrecían un claro bien evidente en la grada inferior de uno de los goles. Todo sea por el record de los records...

Se puede informar, se puede sesgar la información llevándola a tu terreno o, directamente, se puede mentir para una causa que ya no se sabe cuál es. Desde el momento en que Florentino Pérez regresó a la presidencia del Real Madrid, el soporte mediático para con el club merengue ha pasado de ser el lógico a un club grande (si se quiere el más grande del país) a convertirse en la única razón de ser de toda la información deportiva. Poco importa que Pedrosa gane en Laguna Seca y que Lorenzo sea tercero lesionado hasta los topes, menos que Federer se convierta en el mayor campeón de la historia del tenis, que Alberto Contador rivalice con Lance Armstrong por el liderato de equipo en el Tour de Francia o que Aschwin Wildeboer sea plusmarquista mundial de los cien metros espalda. Como mucho se puede dar publicidad a la movida que vive el València porque, de rebote, perjudica el fichaje de Villa por el Barça y sirve para engrandecer más si cabe la supremacía blanca. Por no hablar, tampoco, del fichaje del tal Nakamura por el Espanyol. Un futbolista superdotado que de haber desembarcado en Madrid tendría tratamiento de estrella por todos los medios audiovisuales pero que, sin embargo, es poco menos que un fantasma en esta orgía de sabor madridista.

Todo pasa por el Bernabéu. Desde que fichó Kaká y hasta que lo ha hecho Cristiano Ronaldo, la información se reduce en su 90 por ciento al entorno mediático madridista. Y, si para ello hay que inventar o, directamente, mentir, se hace. Y a ver quien se atreve a llevarles la contraria. Después, al tiempo, habrá quien se extrañe de recibimientos ostiles en La Coruña, Tenerife o Mallorca a esa cruzada blanca que viene a salvar el mundo del fútbol. Pobre de aquel Capdevila que se atreva a rozar la espinilla de Cristiano o de aquel Albelda que aburra a trompicones la magnificencia de Kaká. Todo está preparado para que el nuevo proyecto faraónico de FP alcance la gloria sin tener en cuenta a nada ni a nadie más.

Hoy se ha puesto la primera piedra del futuro en el fútbol español. Sólo cabe confiar en que esa construcción acabe cayendo como un castillo de naipes.

miércoles, julio 01, 2009

PACO FORTES

El mismo día que el Bernabéu enloquecía con la presentación de Kaká, que Barcelona retumbaba con el concierto de U2, que Mesalles dejaba a Laporta como mentiroso y colocaba involuntariamente en primer plano a Guardiola o Begiristain (miedo me da) viajaba a Asturias para conversar con David Villa, una pequeña y marginal noticia daba cuenta de que un tal Paco Fortes sobrevive a la miseria, a la más absoluta de la pobreza y que, gracias a la ayuda de la Agrupació Barça Veterans empieza a salir adelante, trabajando en el puerto pocos meses después de resguardarse del frío durmiendo en una camioneta, el único bien material que le quedó de su carrera deportiva.

Fortes, el Feo, aquel extremo ambidiestro que tuvo un explosivo pero fugaz paso por el Barça a mediados de la década de los 70 y que redescubrimos, ya mayores todos, haciendo historia en Portugal, como entrenador de un modesto Farense al que desde el banquillo llevó a Europa después de ser considerado el mejor futbolista de su historia. El Feo Fortes, aquel tipo que al que pundonor, mala leche y entrega no bastaron para hacerse un hueco fijo en la plantilla del Barça pero que formó parte del once que ganó la primera Copa del Rey tras la dictadura y de la plantilla que nos hizo llorar en Basilea, con aquella Recopa que hoy a muchos les suena a prehistórica y caduca por la bonanza que disfruta este club en la actualidad.

No somos nada. Ni quienes nos mantenemos a flote merced a un mayor o menor sueldo, suspirando por no caer en la depresión laboral de un 'ere' cualquiera ni, tampoco, los que algún día se bañaron en la ostentación y que, sin saber cómo, se descubrieron a si mismos en la mayor de las miserias. Es famoso el caso de Julio Alberto, a quien la providencia, en el último momento, salvó del desastre al que se había condenado él mismo. Y hay no pocos más ejemplos de futbolistas que tuvieron fama, dinero y poder para perderlo de manera lamentable. Y en esas cayó Fortes, ese loco bajito que un día, hace más de tres décadas, asomó por el Camp Nou procedente de Fabra i Coats con la esperanza de hacerle la competencia a Rexach.

En la revolución inacabada que pretendió dirigir Hennes Weisweiler en el Barça, destacó su apuesta por la cantera. Aquel entrenador alemán al que Johan Cruyff echó del club, apenas si tuvo tiempo de empujar al primer equipo a José Vicente Sánchez, Miquel Mir, Paco Fortes o Miquel Corominas. De todos ellos, sólo el primero hizo historia en el Camp Nou como centrocampista o lateral derecho, , jugando más de 400 partidos en once años; Mir, tras un fugaz paso por el Barça y tras no triunfar en Santander o Valladolid, se retiró en el Terrassa, Corominas se hizo hueco en el Salamanca para retirarse en el Espanyol antes de iniciar una trayectoria como entrenador de categorías modestas y Paco Fortes, el Feo, tuvo una irregular carrera en España en Málaga, Espanyol y Valladolid, hasta que en 1984, ya con 29 años, se decidió a probar suerte en un modesto y desconocido club portugués llamado Farense.

Allí, en Portugal, quien ayer se enteró de su triste presente no puede por menos que echarse las manos a la cabeza. Porque Fortes es, en tierras lusas, una especie de ídolo en la modestia. Cinco años como futbolista y nueve como entrenador le llevaron a la gloria. Metió al equipo en una final de Copa en 1990, lo colocó en la quinta posición liguera en 1995 y llegó a jugar una Copa de la UEFA, algo impensable en un club que contemplaba la zona media del fútbol portugués como una quimera. Hoy el Farense, destrozado por asuntos financieros que le llevaron a la quiebra, revive en la quinta categoría del fútbol luso y Paco Fortes lo hace en el puerto de Barcelona. Porque desde que en 1999 se peleó con los dirigentes del club de Faro, la suerte decidió darle la espalda y 'algo' impidió que culminasen unas negociaciones que había iniciado con el Boavista. Su estrella fue apagándose en clubs de segunda fila hasta que una frustrada experiencia en Marruecos y otra fracasada en el Pinhalnovense le expulsaron del fútbol.

Fortes ni es el primero ni, por desgracia, será el último que pasa de la cúspide al infierno. Pero para los que, de niños, le vimos correr por la banda del Camp Nou es alguien que forma parte de nuestra historia particular. Puede, probablemente, que sea invisible a ojos del faraónico fútbol de hoy en día, pero siempre será uno de esos tipos que a uno le hacen regresar, aunque sea por un instante, a esos días de la niñez, a la alegría de aquella Copa ganada a la UD Las Palmas o a la frustración de la una noche que no se pudo remontar al PSV.

Ojalá la vida te de otra oportunidad, Feo.

jueves, junio 25, 2009

INCENDIAR EL BARÇA

Jan tiene el enemigo en casa. Muy cerca, demasiado. Se diría que al otro lado del espejo. En época de bonanza, con el Madrid gastando lo que no tiene para intentar hacer sombra al mejor Barça que se recuerda, a Laporta no se le ocurre nada mejor que perder los papeles y atacar a todo y a todos. Sigue creyéndose por encima del bien y del mal así que cuando no hay nada mejor de lo que hablar, se lía la manta a la cabeza y con la inestimable ayuda del señor Antón María Espadaler amenaza a los lectores, barcelonistas en su mayoría, con dinamitar el entorno del club.

¿Qué razón hay para ello? Ninguna más allá de su egocentrismo. Nada más allá de su ansia por pasar factura. Devuelve al primer plano de mala manera a Sandro Rosell de una forma que ni su mejor relaciones públicas hubiera hecho y lo hace en el momento en que esa paz social tantas veces reclamada en el Barça era una realidad. Ficticia gracias a él. Para su corte de aduladores, aquellos que son tan capaces de excusar lo inexcusable, Laporta no merecerá ninguna clase de reprimenda. Al contrario, recibirá aún parabienes por sus salidas de tono y se dirá que es, eso, pasión desbordante.

Para muchos otros puede no ser más que el principio de un desencuentro con la realidad. Ha llegado incluso a dar protagonismo en su libro a Josep Guardiola de una manera que, seguro, al entrenador le habrá hecho poca gracia. Y es que, por mucho que se silencie, no es un secreto que la estima que le Pep tiene por el presidente no es mínima, es nula. Atiza a Soriano de una forma tan poco elegante que se desacredita el que pretende desacreditar y, en un guiño al barcelonismo más rancio, descalifica al presidente del Real Madrid como hace constar, en un burdo embuste, que se enfrentó a Ronaldinho, Deco o Eto'o cuando las hemerotecas son bien capaces de dejarle en ridículo.

Es probable, y posible, que Rosell sea un pijo y un 'hijo de papá'. Pero lo que es indiscutible es que Joan Laporta es el mejor pirómano del Barça. En vez de disfrutar de la gloria, de agradecer el guiño que el destino le regaló hace un año y enfocar el final de su mandato abriendo la mano a todo el barcelonismo, ha decidido destapar la caja de los truenos. Lo ha hecho por medio de uno de sus 'negros'. Pobre Barça. No merece gente así.

jueves, junio 18, 2009

IVAN DE LA PEÑA

Acaba la temporada y renace la duda respecto al futuro de Iván. Ha sido, otra vez, uno de los futbolistas de referencia en el Espanyol, tiene a toda una hinchada (la tiene, ¿no?) entregada a su fútbol, compromiso y brillantez y, sin embargo, amenaza con irse del club. Bueno, él supongo que no, digamos que su 'entorno'. Un entorno llamado Manuel Ferrer que no se ha cansado después de quince años de sacarle todo el jugo posible a su carrera. De la Peña nació en el Barça y debió, o pudo o tuvo la posibilidad, de ser una leyenda en el Camp Nou. No lo fue. Ni ha sido el primero ni será el último. Pero es triste que a sus 33 años vuelva a caer en la tentación (¿no tuvo bastantes experiencias?) de anteponer el dinero al fútbol.

Que merece ser tratado en base a su peso específico en el Espanyol está fuera de toda duda. Pero, a su edad y con su experiencia, debería saber donde está, hasta donde puede alcanzar el Espanyol y poner en la balanza si vale la pena hacer las maletas. Y, para eso, debería, esta vez sin excusas, apartar de cualquier decisión a un señor que a su vera ha ganado tanto dinero como perdió él la ocasión de hacer historia.

El 3 de septiembre de 1995, en Valladolid, Johan Cruyff le dio la alternativa sustituyendo a Bakero. Debutó a lo grande, marcando un gol y, como ocurrió una década más tarde con Messi, su figura creció de manera espectacular. Tanto que el entrenador, más o menos acertadamente, no le permitió convertirse en la figura más brillante. Pero Iván estaba llamado a ser la piedra angular del Barça. En las postrimerías de la era Cruyff en el banquillo y en el único año de Robson, con Popescu, con Figo y Ronaldo, De la Peña era, fue, la estrella que más brillaba al frente de una generación de canteranos a los que no se supo ni quiso valorar, deportivamente, en su justa medida. Y cuando el tema mediático empezaba a tener más peso del deseado en el fútbol, en esas, apareció la figura de Manuel Ferrer para romper el encanto.

Manuel Ferrer supo vender el producto a un Calcio ávido de estrellas y acabó por hacer entender a Núñez que era imposible mantener el orden. El Barça ingresó en 1998 mucho dinero por su traspaso (21 millones de euros, que se dice pronto), y De la Peña se convirtió en un multimillonario cualquiera en la Lazio. Firmó un contrato que le aseguraba más de tres millones de euros por temporada y cinco años por delante... que los disfrutó financieramente a la misma velocidad que se hundía deportivamente. El corsé táctico del Calcio y la importancia al aspecto físico que se daba en Italia le convirtieron en un Don Nadie de manera lamentable... Pero Ferrer se había embolsado una comisión millonaria por la operación. Moría la estrella pero eso era, fue, lo de menos.

Iván fue dando tumbos a partir de ahí. Masacrado muscularmente, pasó sin pena ni gloria por Marsella en una cesión que a Ferrer le significó un nuevo pellizco y tuvo una nueva oportunidad en el peor momento del Barça. Fuera de forma y lesionado de manera continua, pasó como un fantasma en su segunda etapa blaugrana. Un fantasma millonario, sí, pero poco más. Y en esaa apareció en 2002 el Espanyol como última estación. Será que él comprendió que era su única y postrera oportunidad de recuperar el tiempo perdido. O lo que fuese. Pero en un equipo de currantes, supo hacerse valorar en un abrir y cerrar de ojos. Físicamente Iván ya no daba tanto de si y las lesiones musculares nunca le abandonaron, pero cuando estaba a punto, nadie era, nadie ha sido, capaz de hacerle sombra.

De la Peña, en el Espanyol, recuperó la autoestima y el amor por el fútbol. El aficionado del Espanyol descubrió en él a un clase de jugador desconocida desde tiempos inmemoriables. 'Es como una fusión de Solsona y Caszely' comentó una vez un veterano hincha perico. Y en estos últimos siete años alcanzó, incluso, para dejarse ver en la selección. Ahora, después de una temporada vivida al borde de la histeria, en la que ha sido, otra vez, el faro que ha alumbrado la salvación, reaparece Manuel Ferrer amenazando con llevárselo. ¿A dónde? ¿Al fútbol árabe? ¿El último atraco? ¿A Inglaterra? ¿bromea? El Espanyol está obligado a hacer un esfuerzo por mantenerle en la plantilla, sí, pero Iván debería, también, entender en qué situación se encuentra.
¿Realmente van a pagarle más de tres millones de euros por ahí como se ha escrito? A Juninho Pernambucano (siete veces campeón de Liga en Francia), le pagarán poco más de dos millones en Qatar y, no nos engañemos, el cartel del brasileño es superior que el del cántabro. Aquí, en Barcelona, lo tiene todo. ¿Vale la pena embarcarse en una aventura dudosa con los precedentes de su propia carrera lejos de casa? Iván de la Peña, con 33 años cumplidos, tiene la oportunidad de formar parte de la nueva historia del Espanyol en un campo excepcional, en un momento clave. Sabe que Pocchetino le considera el líder del equipo y a poco que la suerte acompañe al equipo, tiene la ocasión de dar un salto de calidad en el campeonato español.

De él, y de nadie más, depende. Puede hacer las maletas y aumentar los beneficios de un pirata que nunca miró más allá de sus bolsillos o seguir en casa. Ojalá, por los que siempre admiramos su fútbol sin igual, elija el camino más recto. Futbolistas como Iván de la Peña siempre serán de los nuestros. De los míos al menos.

lunes, junio 15, 2009

EL PASTEL

Ribéry, Villa, Henrique, un lateral zurdo y un todoterreno en el centro del campo. Nada más. Y nada menos. Esa es la lista de la compra que acordaron hace tres semanas Pep Guardiola y Txiki Begiristain y de la que ayer, en el Miniestadi, volvió a hablar el entrenador con Rafael Yuste. Alejado de las histerias públicas por Cristiano Ronaldo, el entrenador del Barça sabe bien sus necesidades y apenas hay un tema que le roba el sueño: el futuro de Eto'o, al que condenó a principios de año y que, seis meses después, sigue sin tener una solución.

Villa, si llega, será el fichaje que demuestre el entendimiento entre Guardiola y Luis Enrique, su principal valedor y cuya ascendencia en el organigrama técnico del club es superior al que muchos creen. Goleador empedernido, ambicioso sin límites y luchador sin descanso, el delantero asturiano del Valencia es la mejor imagen del camerunés. Aunque le aventaja en algo primordial: 'Hace vestuario', precisamente lo que motiva la cruz que acompaña a Samuel. Ibrahimovic se antoja un sueño tan irrealizable como arriesgado, por cuanto Pep se ha informado bien acerca del sueco y a través de Luis Figo ha comprendido que es poco menos que una bomba de relojería. Y es que si algo tiene el entrenador del Barça es que huye de toda clase de improvisaciones y prefiere apuntarse un '8' antes que arriesgarse por un '10' que le pueda salir rana.

La incorporación de Henrique se contempla desde la lógica. Se pagaron por él diez millones hace un año y ha completado un curso excelente en la Bundesliga alemana. El único pero que frena su llegada es su condición de extracomunitario, lo que ata su futuro a lo que pueda suceder con Eto'o y/o Touré, cuya continuidad, por extraño que parezca, no está tan clara ahora mismo por el interés que despierta en más de un club dispuesto a pagar hasta veinte millones de euros por él. O eso es lo que al menos asegura su representante y nadie, ni en el club ni fuera de él, ha desmentido. Precisamente lo que pueda suceder con el ivoriano/marfileño motivará los movimientos que se hagan en la búsqueda de un centrocampista de 'brega'. Si Touré sigue en el club, el fichaje (que se quiere hacer) no debería ser tan imprescindible, si, por el contrario, acaba marchándose, Pep exige un primera espada que dificilmente sería Mascherano, por cuanto el argentino se parece al africano como un huevo a una castaña.

Ribéry es, o debería ser, la guinda del pastel. "El problema es que nosotros no tenemos holandeses que ofrecer" se ha exclamado desde la directiva blaugrana para explicar la desventaja frente a un Real Madrid que además de dinero, puede colocar en la negociación a alguno de sus tulipanes para agrado de Van Gaal. Que Lattek haya puesto el grito en el cielo en Alemania da idea de que al nuevo entrenador del Bayern le han dado toda clase de facilidades a la hora de renovar su plantilla y que si da luz verde a la marcha de Ribéry, no será sencillo arrebatárselo al Real Madrid. Si, como muchos temen, la incorporación del francés queda en nada, al Barça le aguarda un verdadero problema puesto que el plan 'B', que debería estar en marcha desde hace meses, sigue sin estar nada claro. Apostar firmemente por Zhirkov es una opción... pero no la única ya que al ruso se le estima en más de una posición.

Y, a todo esto, el futuro de Hleb, Gudjohnsen, Pedro (al que quiere el Mallorca a cambio de Moyà) o Márquez (que apuesta por una buena renovación o marcharse) sigue sin estar definido. Como se mantiene en el limbo Víctor Valdés, que juega a la ruleta rusa a través de su representante sin saber que puede acabar estrellado. Porque Guardiola mima a los suyos, sí, pero habrá que ver cómo reacciona ante rebeliones monetarias que bien poco deben gustarle.

jueves, junio 11, 2009

VALDANO, EL ENTERRADOR

Al Madrid de los 300 (millones) la cantera le sobra. El día que se presentó, Florentino Pérez hizo un brindis al sol afirmando que iban a, de manera inmediata, reforzar el protagonismo canterano en el primer equipo mezclado con esos fichajes multimillonarios que centrarán el interés del verano. La claca le aplaudió a rabiar y todo el madridismo soñó con, junto a Kakás y Cristianos, plantar cara al Barça y a quien fuera con una plantilla en la que volviera a respirarse el aroma de la propia casa. Una mentira. La primera. Una burda y retorcida mentira que en apenas dos semanas ha quedado al descubierto por obra y gracia de Jorge Valdano. No se sabe muy bien cuál es su papel porque quien ficha es la portera de Núñez al servicio de FP, pero, desde luego, sí se sabe ya que la cantera del Real Madrid es un grano en el culo en el proyecto faraónico que prepara Florentino.

"No parece que en estos momentos haya jugadores que sean aptos para el primer equipo y tenemos muchos problemas para encontrar jugadores del tercer equipo que pasen al segundo". Lo dijo, en Televisión Española, Jorge Valdano. Y se quedó tan ancho. Tanto como quien le entrevistaba que ni supo, o no quiso o no se atrevió o, simplemente, no se preocupó, sacarle jugo a esa sentencia mortuoria para lo que en el Madrid se denomina 'La fábrica' y que, amenaza con la mayor ruina conocida en muchos años.

Es posible, y hasta probable que, no nos engañemos, el Madrid confeccione un equipo de cine. Que a base de trillones junte en su plantilla a todas las estrellas posibles y que, con ellas, asalte el trono del Barça y brille su galaxia por encima de todo y de todos. Pero ya queda claro que será, como en la anterior etapa de FP, en base a un proyecto sin cimientos de ninguna clase porque más allá de esas estrellas, la edificación no tendrá nada más. Ni lo tiene ni interesa. Es el presente más rabioso sin ocuparse, para nada del futuro. A estos nuevos-viejos mandamases del Madrid les importa bien poco lo que ocurra más allá del primer equipo y han lanzado una bomba atómica sobre las ilusiones de todos los chavales que sueñan con emular un día a Raúl, a Butragueño, a Sanchis, Michel, Casillas y demás futbolistas que un día dieron el salto a la fama desde sus propias entrañas.

A la vez que el Barça ha mostrado al mundo un camino concreto, el Madrid enseña el contrario. Son dos maneras de buscar la gloria y cada cual debe saber cuál prefiere. A mi no me ofrece duda de ninguna clase. ¿Que el Madrid no tiene cantera? ¿Y ya está? ¿Sin más? Lo peor del caso es que nadie será capaz de plantar cara a esa afirmación demoniaca del hacedor de palabras que tiene bula en todos los foros. Porque no es difícil desmontar esa teoría. Hay jugadores de sobras, quizá no a montones pero sí suficientes, para dejar al señor Valdano con el culo al aire, que es como debería reaccionar la 'prensa amiga' del club madridista. Aunque ésta es hoy sólo la prensa al servicio de los mandamases. La familia de Víctor Merchán, sin ir más lejos, debería hoy reaccionar sin perder ni un minuto y salir huyendo de esa casa. Este chaval, que acaba de cumplir 19 años, juega en el Madrid desde categoría alevín y esta temporada ha sido el mejor futbolista del tercer equipo, el Real Madrid C. Cerró la temporada participando en la Copa Amsterdam y allí fue proclamado el mejor jugador del torneo. Elogiado por el propio Johan Cruyff hace apenas una semana, a Merchán le han dejado claro que no tiene nada que hacer.

Si yo fuera él, o su padre, daría las gracias al Real Madrid como institución por estos nueve años pasados en el club, donde de alguna manera se habrá hecho hombre y futbolista, y saldría pitando en busca de un futuro mejor. Seguro que se le abrirán muchas puertas que no sean necesariamente las del Barça y, como él, Fran Rico, Luis Hernández, Javi Velayos, Miguel Palanca, Pedro Mosquera y todos los demás que están en las puertas del mundo profesional deberían dar con la puerta en las narices a este energúmeno llamado Jorge Valdano que les ha dejado claro que 'no sirven'.

Con su pan se lo coma el faraón y su corte de aduladores. Que fichen a Kaká, a Cristiano, Ribéry, Ibrahimovic y a quien quieran. Que ganen la Copa de la Galaxia si quieren con esta filosofía asquerosa. Yo siempre preferiré a Xavi por encima de ellos. Y a Iniesta, Puyol, Busquets, Messi, Piqué, Bojan o Muniesa. Por ellos lamentaré las derrotas pero disfrutaré como un cosaco, como este año, de los triunfos. Y, seguro, los Michel, Casillas, Sanchis y compañía piensan lo mismo. Florentino ha pasado de los Zidanes y Pavones a los Kakás sin más. Pobre gente que, como decía Sabina, es tan pobre que no tiene más que dinero.

martes, junio 09, 2009

¿QUIEN ESTA NERVIOSO?

Florentino Pérez lo avisó nada más llegar. Se dio por hecho, y él no lo ha negado, que para hacerle sombra al Barça podía/debía invertir no menos de 300 millones de euros. Y en eso está. Y ante este ciclón florentiniano, la risa nerviosa, la multiplicación de Laporta a todas horas ante los medios y los bulos continuados del entorno barcelonista por hacer ver que aquí, en el Barça, se buscan también fichajes de órdago no hacen, en realidad, ningún favor al club.

¿Alguien puede pensar que el Barça va a fichar a Ibrahimovic? Los trece millones de euros que tiene de ficha en el Inter superan, en varios millones, el sueldo de Messi en el Barça por lo que, de entrada, se tiene que dar por hecho que es inviable su aterrizaje en el Camp Nou. Además, ¿está en disposición de pagar el Barça 60 millones (por lo bajo) para tenerlo? Si el United, pongamos por caso, quisiera fichar a Iniesta... ¿viajaría Laporta a Inglaterra para reunirse con David Gill o sería el ejecutivo inglés quien vendría a Barcelona a negociar? Por favor...
Si soñar es gratis (porque fichar no lo es), soñemos con convencer a Ribéry con argumentos futbolísticos para traerlo al Camp Nou y al Bayern de que valen más los 40 millones que, estirando muchísimo, puede pagarle el Barça que los 50 del Madrid más un lote a elegir entre Robben, Sneijder, Van der Vaart o Drenthe. Porque, no nos engañemos, más allá de Zidane, de Henry o Abidal, Ribéry irá allá donde además de fútbol (y el Real puede también ofrecérselo) tenga más dinero. Y, a todo ello, no lo olvidemos, algo tendrá que decir el Bayern, ¿no?

Y mareemos la perdiz con Mascherano ('no cuenta para Benítez' he llegado a escuchar en TV3!!!), veamos a Villa cerca porque es asturiano de Gijón como Luis Enrique, y hablemos de Silva, de Vidic, de Benzema, Luca Toni (cágate lorito), Forlán o Agüero. Y es que, ¿resultará que por haber maravillado al mundo con un fútbol de cine que nos ha dado todos los títulos tenemos la potestad de fichar TODO aquello que nos de la gana pasándole la mano por la cara a quien se ponga por delante?

No sé si esta es la mejor táctica veraniega. Laporta multiplica sus apariciones para, sonriendo, proclamar que somos los más mejores, olvida de donde viene, se crece otra vez dando lecciones de catalanidad (manda narices) y critica a FP por 'reventar el mercado'. ¿Acaso no lo sabía en cuanto se vio su retorno? Aunque no se dice abiertamente, empieza a ser un secreto a voces que Eto'o estaba poco menos que sentenciado hace muchos meses. El camerunés ha brillado, rendido y marcado goles a porrillo sabiendo que Guardiola no le iba a querer para el próximo ejercicio... Y, sin embargo, en febrero, marzo o abril, todos los que debían arremangarse en los despachos pensando en el futuro, babeaban en el palco disfrutando del presente. Y ahora, vaya por Dios, con la cama sin hacer.

Mientras Florentino pone los cimientos de su nuevo imperio galáctico a base de millones, Laporta desvía la atención sin saber qué hacer con el caso Eto'o. Nadie sabe cómo acabará lo del camerunés, pero parece claro que, por orden del entrenador, a Txiki Begiristain se le tira el tiempo encima y necesita ofrecerle a Guardiola un '9' de garantías. Y, más aún, dos o tres futbolistas contrastados que ofrezcan mejor rendimiento que Hleb, Gudjohnsen o Cáceres (las últimas perlas del secretario técnico) para encarar con convencimiento la próxima temporada.

La táctica del Real Madrid es evidente. No engaña. Está a la vista de todo el mundo y desembocará en una plantilla repleta de nombres que, ya se verá si ofrece todo el rendimiento que se le supone. El Barça, que sabe, porque lo sabe ¿no?, lo que quiere debería preocuparse lo mínimo de lo que pasa en casa ajena y empezar a cerrar temas sin perder tiempo. No vaya a pasar que volvamos a un pasado que nadie quiere.